Duelo y pérdidas

Hay pérdidas que cambian tu vida y dejan una parte de ti intentando entender cómo seguir.

No se trata de olvidar ni de dejar de querer. Se trata de poder integrar la pérdida y encontrar una manera de continuar en la que el dolor pueda ocupar otro lugar.

El duelo no siempre se manifiesta de la misma manera. Puede aparecer como tristeza, culpa, rabia, vacío, ansiedad, dificultad para aceptar lo ocurrido o una sensación de estar detenido en un momento que no sabes cómo cerrar.

En el acompañamiento trabajamos para que puedas atravesar lo que estás viviendo sin tener que apresurar el proceso ni dejar atrás lo que esa persona, vínculo o etapa significó para ti.

Exploramos aquello que ha quedado pendiente: las palabras que no se dijeron, la culpa, los recuerdos que se repiten, la dificultad para despedirte o la sensación de que una parte de tu vida se ha quedado suspendida.

No se trata de olvidar ni de dejar de querer. Se trata de poder integrar la pérdida y encontrar una manera de continuar en la que el dolor pueda ocupar otro lugar.

El acompañamiento se adapta a tu historia, a tu momento y a la forma particular en la que estás viviendo la pérdida. No hay un plazo determinado para estar mejor ni una manera correcta de hacer el duelo.

Algunas señales de que una pérdida sigue pidiendo un espacio que no ha tenido:

01

Evitas sistemáticamente lugares, objetos o conversaciones relacionados con la pérdida.

02

Sientes que no tuviste permiso para llorar lo que perdiste.

03

Ha pasado mucho tiempo y sigues sintiendo lo mismo, con la misma intensidad.

04

Te sientes culpable cuando tienes un día bueno.

05

Funcionas con normalidad hacia fuera y por dentro sigue todo detenido.

06

Quedó algo por decir y no encuentras dónde ponerlo.

Cómo acompaño este proceso

Llevo más de siete años acompañando procesos personales, exclusivamente en formato online, desde un enfoque transpersonal que integra cuerpo, emoción, biografía y sentido. En duelo esto significa algo muy concreto: no trabajo para que dejes de sentir antes, sino para que lo que sientes encuentre un lugar donde poder ser sostenido.

Lo primero suele ser dar permiso. Muchos duelos se estancan porque nunca fueron reconocidos como duelos. Nombrar la pérdida y dimensionarla —sobre todo cuando el entorno no lo hizo— ya empieza a mover el proceso.

No aplico un mismo esquema a todas las personas: cada duelo empieza por donde está vivo. Lo que sí es común es acompañar desde la raíz y no desde el síntoma, y respetar el tiempo real del proceso en lugar del tiempo que el entorno considera razonable.

El duelo por un animal de compañía tiene su propia línea de acompañamiento. No lo mezclo con otros procesos porque merece su propio espacio.

Algunas de las herramientas que integro son modelos interpretativos o simbólicos, no evidencia científica consolidada. Las uso porque ayudan a comprender, no porque prometan certezas. Este acompañamiento no sustituye la atención médica ni psiquiátrica.

Si sientes que necesitas un espacio para hablar de lo que estás viviendo y entender por dónde empezar, podemos verlo juntos.

POR DÓNDE EMPEZAR

Sesión privada

Un espacio individual para acompañar la pérdida a tu ritmo.

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Duelo por mascota

Un proceso de acompañamiento independiente y específico para la pérdida de un animal de compañía.

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Método Raíz

El proceso completo, cuando la pérdida ha movido algo más profundo.

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